"Ellos luchan por demostrar

que son los mejores escritores.

Yo solo intento probar

que mis musas son otras."

Elvira Sastre, recogido en el poemario Baluarte.

A MÍ TAMBIÉN PERO A TI TAN POCO

"Día Doce sin ti:

he conocido a alguien,

soy yo.

Voy a darme una oportunidad."

Elvira Sastre

 

Mas no a ti por ser tú

te arroyó esa fuerza centrípeta

de los que se acaban de levantar del suelo.

A mí también me llovió el incendio.

Se me cayó el infierno encima

y con un golpe seco que resonó en la caverna

me enraicé en la verdad performativa de intentarlo,

siendo, tú y yo, el Triángulo de las Bermudas.

Es que (no) se pudo volar más alto.

 

Lo recordé:

lejos de estas fuentes que amaba

se condensó la dejadez de ser siempre el soporte

de relaciones que no se sostienen por ningún ángulo.

Demasiados vértices nos desinflaron, supongo.

Ahí está de lo que todo el mundo habla,

la elegancia del erizo.

Nos mire por donde nos mire

siempre llego a la misma conclusión:

solo te veía a ti conmigo.

O eso querían los impulsos profetas,

entrever el futuro.

Lo admito,

nunca fue tan bonito ver llover como contigo.

 

Todos los locos bailan en jaulas,

y la porción de cielo estrellado que les queda

es solo la opción de agarrarse

a una vida entera partida.

Más tarde, la luna menguante sonreirá para el público.

-Susurrará que quieres y puedes-.

Y yo, con la entrada en la mano,

recogeré los aplausos para condecorarme las razones

por las que me quedé hasta el final de la función.

 

Ahora lo entiendo,

tu retorno no se escribió en un guión,

por eso no lo vi venir.

Así, golpeaste la mesa reclamando tu sitio en la fábula,

y a mí, de repente, se me cayeron los dientes de leche

y quise morderte luego como se muerde el polvo,

con la incredulidad celeste,

-por la hostia que te das y la cantidad de estrellas que avistas-.

 

 

Puede que el fin fuera por fin salir fuera,

respirando el verbo en infinitivo,

y que en los versos bebieras más vida

que la que no te brindaron los viajes a Liliput.

No lo sé aún, así que sigo sintiendo.

 

Tal vez te olvidasen porque no entendieron el braille

como forma de elevarse sobre un mismo pedestal.

Sé -como todas las personas presentes-

que los ademanes ciegos y sordomudos dan más a entender

que cualquier palabra dicha a tempo di valse.

 

Y, sin embargo, no lo comprendo,

explícame eso de irte sin llegar,

de levantarme

-como tu haces ahora-

sin haberme caído en ti.

Quería asumirlo y por eso escribo.

Siempre yendo y viniendo de la sal

de un mar concreto.

Porque alguien dijo que con las palabras

se vive más allá de la muerte.

 

A mí también me ardió la lluvia,

a ti, en cambio,

tan poco…

Entonces lo supe:

 

Hay que leer.

Pero sobre todo

hay que entender

lo que se está leyendo.

Por eso no nos besamos,

ni me buscaste,

ni insistí,

 

creo.

 

Fdo.: Ari Garrido.

Foto portada: Jennifer Rojo López / Modelo: Ari Garrido.

+ Info: www.prismesdevidre.blogspot.com

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