Ayer por la tarde, el MUMA acogió la presentación del libro y la inauguración de la exposición del alzireño Alfredo Bartolomé “Dibuixos i poemes”. Cabe destacar que la exposición permanecerá abierta al público hasta el 15 de octubre.

El concejal de Cultura, Carlos Correal, ha destacado: “El Ayuntamiento quiere dar a conocer el mérito de este alzireño que ha querido compartir su obra donándola al municipio para su conservación e ir incluso más allá, arriesgarse a su divulgación mediante la edición del libro que hará llegar a todo el que esté interesado”.

Correal ha añadido: “Es encomiable el papel de los maestros y profesores que despertaron el sentimiento artístico tanto en Bartolomé como en otros alumnos, como sus amigos Joaquín Gómez y José Goig. En momentos donde era difícil cursar estudios primarios, técnicos y superiores, el papel de la Escuela Municipal de Dibujo fue fundamental como podemos apreciar. Alfredo es la prueba de que con voluntad y esfuerzo se puede conseguir todo lo que uno se propone”.

Alfredo Bartolomé

Alfredo Bartolomé es un alzireño que ha pasado su vida fuera de Alzira, pero no ha perdido el contacto con su querido pueblo natal. Sus continuas visitas han alimentado sus recuerdos de la infancia y la adolescencia. Su paso por la Escuela Municipal de Dibujo le abrió las puertas del diseño y la creatividad. La influencia de sus maestros, Ricardo Fluixà, en la Escuela, y de Agustín Bernia en el trabajo, despertaron en él una sensibilidad que pudo aplicar y desarrollar en su vida laboral. Fue aprendiz de tallista de madera primero y de escayola después, tareas que combinaba con sus clases de dibujo, adquiriendo unas dotes que su propio afán de mejora le permitió desarrollar con maestría.

Así, su vocación se encaminó hacia el arte en la construcción, convirtiéndose en un apasionado de su trabajo, y permitiéndole trabajar en acabados de fachadas, en portales, balcones, balaustres,  adornos cerámicos, de diferentes inmuebles de nuestra ciudad. Destacando entre ellas el formidable mirador techado con tejas azules de la fachada modernista de la Casa de Pardo, situada en el número 17 de la Plaza de la Constitución. En Barcelona, donde llegó con 23 años, ha participado en construcciones tan relevantes como las sedes de la Caixa y de Caixa Catalunya;  en la decoración de medio centenar de salones de proyección o cines; en la Pedrera; en la sede de la Escola d’Arquitectes; en el Saló d’Actes de l’Ateneu, en el vestíbulo del Liceu; en el “dragón” del Parc Güell, entre otros muchos.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPrint this pageEmail this to someone

Review Overview

Summary

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *